Cómo cuidar de nuestras mascotas en la ‘nueva normalidad’

La Covid-19 ha dejado muchas consecuencias en nuestra sociedad, el confinamiento ha cambiado completamente nuestros hábitos u también en efecto los de los animales con los que convivimos.

Es probable que desde la desescalada las mascotas puedan sentirse solas, ya que en los últimos meses se habían acostumbrado a pasar todo el día con sus familias, que estaban las 24 horas del día en casa y podían depositar más atención en ellos. Esto ha hecho que para muchos animales la pandemia les haya proporcionado una relación más positiva con su familia. Ahora bien, si este vínculo creado en los últimos meses desaparece de repente, les puede afectar negativamente, por eso tenemos que asegurarnos de que los animales vuelvan a la normalidad de la mejor manera posible. 

Según exponen las psicólogas Mari Arrabal y Gema Hernández, del grupo de trabajo de Bienestar Animal y Terapias Asistidas con Animales del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña (GT de Bienestar Animal y TAA del COPC), cada animal ha vivido este periodo de una manera diferente. Los gatos no habrían vivido esta situación al igual que los perros. Los perros son animales que dependen de su manada, y es más probable que cuando la familia comience a pasar más horas fuera de casa, echen de menos su presencia, a diferencia de los gatos que son mucho más independientes. También hacen referencia a otro factor diferencial como son los hábitos y costumbres, los gatos normalmente no salen a la calle como los perros si viven en la ciudad. Dejando eso de lado cada animal es diferente y todo dependerá del vínculo creado con la familia humana. 

Es muy importante tener presentes las rutinas y hábitos de los animales respetando las correspondientes horas de descanso, de paseo y de alimentación para poder garantizar un buen cuidado y garantía en su salud. Es posible que en el caso del confinamiento los niños o los adultos con el teletrabajo no hayan respetado estos espacios y que el animal se haya podido sentir invadido. Por todos estos motivos, es esencial estar pendiente de cómo se sienten y cómo lo están viviendo, y acompañarlos para que en ningún caso sea un proceso traumático. 

Consejo para la nueva normalidad 

Para poder volver a la normalidad de la mejor manera posible, desde el GT de Bienestar Animal y TAA del COPC recomiendan tener en cuenta dos factores básicos que han surgido en esta ‘nueva normalidad‘: 

En primer lugar, la separación debe llevarse a cabo de manera gradual, esto quiere decir que los animales no pueden pasar de tener toda la atención un día y al día siguiente estar todo el día solos. Para mucha gente salir a pasear al perro durante el confinamiento ha sido la excusa perfecta para poder salir a la calle, y en estos casos es mejor dejar al animal solo un rato cada día e ir aumentando el tiempo de manera gradual para que se acostumbre a la nueva condición. Si la situación ha sido a la inversa y el perro no ha salido a pasear mucho, es un buen momento para comenzar poco a poco a sacarlo y que pueda crear relaciones con otros perros. 

Otro factor a tener en cuenta es el peligro del abandono. Cuando los perros despiertan ese sentimiento por el aumento de pasar más tiempo solos pueden desarrollar conductas de ansiedad que los lleven a adoptar problemas en el comportamiento, como hacer ruidos o romper mobiliario del habitáculo: rascar puertas, dañar sofás, etc. También existen consecuencias que se pueden derivar de la situación económica que estamos viviendo actualmente. Nos podemos encontrar con una alta probabilidad de que las familias se vean obligadas a abandonar al animal por falta de recursos. 

Una buena reflexión social 

Estos factores preocupan a muchas protectoras, ya que desde el inicio de la desescalada no han dejado de aumentar el número de animales que se recogen cada día en la calle, por eso lanzan una reflexión para la sociedad:  

Los animales han hecho una tarea social de compañía a personas que estaban solas y han sido un punto de refuerzo para mucha gente, aportando tranquilidad, afecto y ayudando a disminuir la angustia, por eso después de la situación vivida a causa de la pandemia, deberíamos reflexionar y que esto sirva de precedente para valorar más los animales con los que convivimos. 

Para que nuestras mascotas estén protegidas y evitar estas situaciones, una buena opción es la contratación de un seguro para mascotas. Cada vez son más los dueños y cuidadores que buscan las mejores coberturas para sus animales domésticos. Serpreco, la corredura del Grupo La Mutua de los Ingenieros, ofrece un seguro modular y flexible que permite adaptar las garantías de la póliza a las necesidades del cuidador y en las de la mascota. Cubre la atención ante riesgos y circunstancias que se puedan presentar en cualquier momento, reclamaciones de responsabilidad civil por daños a terceros, accidentes que pueda sufrir el animal de compañía y los gastos extraordinarios que genere.